Misa de Ceniza: En Cuaresma, la eucaristía es un pedacito del cielo

 

“Para que haya paz, debe haber una señal de cambio. Ofrezcamos hasta nuestros sufrimientos a Dios y saquemos a flote lo divino” fue parte del mensaje que ofreció el padre Omar Gutiérrez, capellán de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA), a los feligreses que se concentraron la mañana de este miércoles 6 de marzo en la Capilla Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, ubicada en el Edificio Rectorado de esta casa de estudios, a recibir la palabra de Dios en la Misa de Ceniza. Eucaristía que abre paso a la cuaresma hasta la llegada de la pascua de resurrección.

Allí estuvieron presentes autoridades, docentes, personal administrativo y obrero, donde el párroco aprovechó para llamar a la reflexión a toda la familia uclaísta a no desistir en sus proyectos tanto en lo personal como en lo laboral, pero dejando a un lado ese corazón de piedra por uno de carne tratando de vivir lo que dice el Señor “vuelvan a mi de corazón, todavía es tiempo”.

Les hizo saber que todo éxito está marcado por el sacrificio, pero para ello, es necesario hacer el bien sin que la mano derecha sepa lo que hace la izquierda, porque de lo contrario, se acaba el compromiso ante Dios, “el tiempo de cuaresma se basa en penitencia y oración que significa ayudar y hacer obras de caridad al más necesitado desprendiéndonos de lo que más nos guste. Solo así viviremos en la expectación de la paz. Recordemos que las obras buenas se dan a conocer solas”.

El padre Omar Gutiérrez pidió a los feligreses a vivir en cuaresma a pesar de las dificultades económicas, sociales y hasta políticas que atraviesa el país, aprovechando que de lo malo, siempre surgen cosas buenas, “se acerca la pascua de resurrección y debemos vivirla con alegría. Recordemos que es la actitud lo que convierte al otro. El cambio viene desde adentro, no desde afuera. Si van a ayudar, a orar y servir a Dios, háganlo bien y tengan en cuenta que los showseros están demás”.

En la Misa de Ceniza, el capellán exhortó a todos los presentes a relajar su corazón para que salga la “basura” y entre “Jesús”. Los invitó a ir a misa los domingos haciéndoles saber que la “eucaristía es un pedacito del cielo donde se hace presente Dios. Abra su corazón, no ponga obstáculos a Dios. Al llevar a casa háganse un análisis a lo interno y vean que bueno o malo han hecho. Es lo único que usted se llevará cuando parta de esta vida terrenal a rendirle cuentas a Dios”.

También recomendó a la feligresía a que actúen en estos días de cuaresma para que el Cristo que vive en ti, se vea en acciones, en tu modo de portarte, de ver a la gente, visitar al enfermo, darle comida al hambriento, de beber al sediento y a desprenderte de algo que te duela o te cueste. Recuerden que lo que nos separa de Dios, es el pecado. Si queremos ser diferentes y hacer de Venezuela, un país prospero, alegre y lleno de paz, demos señales de cambio. Creamos y regresemos a Dios, pero con conciencia”.

Como mensaje de reflexión recomendó aplicar esas palabras sabias que son acoger, escuchar, no escandalizarse de lo que escuche y orientar a todo aquel que lo necesite… Cumpliendo con estos cuatro pasos en cuaresma, tranquilamente puedes salir de la frustración y estarás demostrando que puedes cambiar ese corazón de piedra por uno de carne.

Tisp

* Con el Miércoles de Ceniza inician los 40 días en los que la Iglesia llama a los fieles a la conversión y a prepararse verdaderamente para vivir los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en la Semana Santa

* El Miércoles de Ceniza es una celebración contenida en el Misal Romano. Este explica que en la Misa se bendice e impone en la frente de los fieles la ceniza hecha de las palmas bendecidas en el Domingo de Ramos del año anterior

* La ceniza es un símbolo. Su función está descrita en un importante documento de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, más precisamente en el artículo 125 del “Directorio sobre la piedad popular y la liturgia”

 

 


Fotos: Andreyna Perozo